miércoles, 18 de noviembre de 2009

"No reclamamos tierras alegremente"


por FERNANDO BRAVO
rionegro@smandes.com.ar

En medio de los crecientes conflictos que involucran a comunidades mapuches por la propiedad de tierras, como acusados y acusadores por actos de usurpación, dos referentes de la política de los pueblos originarios redoblan la apuesta. Roberto Ñancucheo es director de Pueblos Originarios y Recursos Naturales de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, miembro de la conducción de la Confederación Mapuche e integrante del directorio de Pulmarí, entre otras responsabilidades. Fidel Colipán es huerquen de la Confederación Mapuche del Neuquén y uno de los más reconocidos voceros de ese pueblo nativo, iniciador, con la comunidad Curruhuinca, de la lucha que culminó con la decisión oficial de construir una planta de tratamiento de líquidos en cerro Chapelco, luego de las denuncias por contaminación en el complejo de esquí. "Río Negro" desgrana en esta entrevista algunas de sus ideas.

-En los últimos años ha habido una proliferación de conflictos que involucran a familias mapuches en la provincia. ¿Cada uno es distinto entre sí o se trata de diversas manifestaciones de un mismo conflicto?

Roberto Ñancucheo: -Es una buena distinción, porque da la sensación de que con cada no mapuche tuviéramos un problema. No tenemos un problema con la sociedad, sino un conflicto histórico con el Estado, por su falta de respuesta a la situación de los pueblos originarios, por sus incumplimientos, por su desconocimiento de lo que mandan la Constitución y los convenios internacionales.

-Pero los conflictos se manifiestan, en general, con la recurrencia de la disputa por la tierra y los recursos...

Fidel Colipán: -La tierra es un espacio con recursos. No se pueden escindir. Pero me parece que no se ve que (los mapuches) tenemos una mirada distinta. Cuando hablamos de resguardarnos de un sistema económico hablamos de la explotación de recursos sin mirar los efectos ambientales y en la vida de las personas. La destrucción del ambiente a cambio de utilidades es algo que está fuera de la raíz de nuestra cultura.

-¿Eso significa que los mapuches no aceptan la explotación económica en sus tierras?

Colipán: -No, significa que no aceptamos la explotación irracional...

-Las leyes ambientales en la Argentina deberían proteger a todos, mapuches o no mapuches, de una explotación irracional...

Ñancucheo: -Por eso decimos que nuestra lucha es contra un estado que no cumple...

- ¿Están en contra del Estado?

Ñancucheo y Colipán: - De ninguna manera. Lo que queremos es un estado soberano.

-¿El que tenemos no lo es?

Ñancucheo: -Un Estado soberano es un estado que asume que, en nuestro caso provincial, los recursos son de los neuquinos. No puede ser que se entreguen concesiones petroleras a sola firma... Ahí están las fallas, con la falta de cumplimiento de las políticas soberanas. Nosotros nunca, jamás, nos hemos planteado desconocer al estado o crear un estado propio. El problema es la intromisión de las transnacionales, que están saqueando el territorio de neuquinos y mapuches. De todos.

-¿Ése es un posicionamiento ideológico o un mandato de pertenencia cultural?

Ñancuheo: -Nosotros somos de nacionalidad mapuche pero también somos ciudadanos argentinos. Y como tales opinamos. Nosotros proponemos una sociedad intercultural, en equilibrio y con equidad.

-¿Qué entienden ustedes por "autonomía"?

Colipán: -El territorio es un concepto, pero cuando hablamos de espacio territorial, hablamos de donde viven nuestras familias, que tienen sus autoridades filosóficas, comunitarias, y que tienen una idea de su desarrollo. Cuando denunciamos la contaminación, la explotación irracional de nuestro (cerro) Chapelco no lo decimos sólo por las familias mapuches que viven allí. Queremos ser parte del control de lo que se hace en nuestros territorios.

-A veces da la sensación de que muchos se montan en la problemática mapuche para hacer sus negocios. Hay denuncias de que personas no mapuches se presentan como tales para reclamar tierras. ¿La Confederación avala todo reclamo sin distinción? ¿Todos son mapuches?

Ñancucheo: -No, no avalamos cualquier cosa. Pero también hay que entender las formas en las que nosotros explicamos el origen del pueblo mapuche. En nuestra concepción, el origen deviene del lugar pero también del linaje. Uno explica su identidad o su procedencia como mapuche en esos orígenes. Si un mapuche sabe explicar esos orígenes, entonces las autoridades del pueblo mapuche lo reconocerán. Además, hay todo un procedimiento para el reconocimiento de una comunidad. El mismo Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, que es el órgano de aplicación de la ley indígena en Argentina, consulta a las autoridades reconocidas institucionalmente, a la Confederación Mapuche. Hay comunidades que siendo adherentes a la Confederación, no han cumplido con esos pasos y no hemos avanzado en el reconocimiento de su personería, porque hay un orden institucional y jurídico que respetar.

-También están dentro del orden jurídico aquellos que tienen papeles debidamente acreditados y demuestran la propiedad de sus tierras y, sin embargo, denuncian que sus campos son usurpados. ¿No merecen el mismo respeto?

Colipán: -Cuidado con confundir legalidad con legitimidad...

Ñancuheo: -Cuando se habla de las tierras es importante revisar algunos procesos, porque la lucha viene de tiempo largo... Un ejemplo es Pulmarí. Las tierras de Moquehue, donde (la jueza) Margarita Gudiño de Argüelles tiene un territorio, ocupado antes de que saliera la ley nacional de desafectación de esas tierras. Marité Berbel, quizá para sentirse piñonera, agarró terrenos a la costa del lago, cuando era diputada provincial... Al empresario italiano Doménico Panciotto le cobraron 2.500 pesos por año para quedarse con un lago. No se puede decir alegremente que los mapuches reclaman tierras que terceros tienen acreditadas con papeles... puede ser que tengan papeles, pero de qué forma accedieron a esos papeles...

http://www.rionegro.com.ar/diario/2009/11/16/1258334401158.php


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